Anka Mapu informa: Se revierte en Brasil prohibición de uso de polémico pesticida

Anka Mapu informa: Se revierte en Brasil prohibición de uso de polémico pesticida

Anka Mapu informa: Se revierte en Brasil prohibición de uso de polémico pesticida

Según tribunales brasileros, nada justifica la prohibición de comercializar y usar en el agro de ese país el llamado “glifosato”, ingrediente principal de herbicidas de amplio espectro. El glifosato es un herbicida que ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, por lo cual Anka Mapu no lo ocupa en sus cosechas.

Pésima noticia para el mundo ambientalista entregó Brasil a principios de este mes que termina. Un tribunal de apelación, revocó la medida cautelar que  prohibía el ingreso en ese país de productos con glifosato, un polémico herbicida de amplio espectro desarrollado para la eliminación de hierbas y de arbustos, ampliamente usado en este país en el sector agrícola y que sienta un grave precedente al resto de Latinoamérica por las nefastas consecuencias que ello significa para el medioambiente.  Anka Mapu, consciente de lo que significa este lamentable hecho, no deja de sorprenderse por este revés legal para quienes defienden el planeta por las nefastas consecuencias que ello traerá a nivel regional.

Considerado como un peligroso precedente que inclina la balanza a favor de los intereses de las megaindustrias transnacionales, Anka Mapu hace un llamado a las organizaciones ambientalistas latinoamericanas a estar alertas frente a este revés legal en Brasil, ya que ello es el mejor escenario para estas industrias de la muerte, a las cuales no les importa los terribles efectos que este tipo de nocivos productos contemplen para el cuidado del medioambiente.

Una pésima señal

El fallo de los tribunales brasileños, se fundamenta bajo el concepto que, ”nada justifica la aplicación de una medida abrupta, sin análisis previo de los graves impactos que ocasionaría a la economía del país y a la producción en general». Para Anka Mapu, es una clara miopía del sistema judicial brasileño, que no entiende o no quiere hacerse cargo de las innumerables pruebas científicas que han demostrado con creces, los peligros para la salud humana que representa la aplicación de este tipo de herbicidas en la agricultura, tal como ha sido comprobado en otras partes del mundo.

Tras la decisión de los tribunales federales asentados en Brasilia, habría quedado sin efecto «el registro de todos los productos» que contengan glifosato, tiram y abamectina, base de numerosos pesticidas usados en el sector agrícola de este país, hasta que la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) concluya su «reevaluación toxicológica» de dichas sustancias, revirtiendo tácitamente la decisión del gobierno local de la prohibición de su uso que imperaba hasta comienzos de este mes. Para mucha organizaciones ambientalistas, entre ellos Anka Mapu, la única luz de esperanza que queda, es la posibilidad de apelación por parte de la Abogacía General de la Unión (AGU), el órgano que representa judicialmente al gobierno, quién se habría comprometido con las organizaciones ambientalistas de dar vuelta este fallo.

Un prontuario a tomar en cuenta

Para quienes no saben de lo peligroso que resulta el uso del glifosato, en el mundo agrícola, Anka Mapu tiene por obligación alertar a la población de los riesgos que este producto conlleva para la salud humana. Conocido comercialmente como RoundUp, el glifosato es un producto producido por el gigante agroquímico estadounidense Monsanto, recientemente adquirido por el gigante alemán Bayer, transnacional que públicamente se congratuló por la decisión judicial de los tribunales brasileros.

Para fuentes de Bayer, el fallo “debe ser tomado una muy buena noticia para los agricultores brasileños, que cuentan con herbicidas a base de glifosato para controlar las malezas y así poder lograr cultivos más seguros y eficaces». Lo que olvida decir el conglomerado germano -y que sí se lo recuerda al mundo Anka Mapu- es que el controvertido glifosato, es objeto de reiterados y numerosos estudios científicos contradictorios, sobre sus potenciales riesgos para la salud, situando en el ojo del huracán a este herbicida de amplio espectro, por las obvias consecuencias negativas que conlleva tanto para las buenas prácticas agrícolas, como para los potenciales riesgos para la salud de quienes lo utilizan. Paradojalmente, no obstante todos estos negativos antecedentes previos, insólitamente el fertilizante está permitido en más de una centena de países.

De hecho, para Anka Mapu, no deja de llamar la atención que este revés ambientalista, ocurriera en Brasil, país que es el principal exportador y segundo productor mundial de soja, donde es ampliamente utilizado para el combate de plagas en el sistema de plantío directo. Por otra parte, nos e puede soslayar el hecho que el glifosato es un herbicida que ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”. Esto sólo puede entenderse por el exitoso looby que Monsanto venía realizando a nivel global y que hoy continua haciendo Bayer, mega consorcio que ha dispuesto miles de millones de dólares para defender sus intereses en todo el planeta, poniendo sobre el tapete sus intereses comerciales por sobre la salud de las personas.

Una luz de esperanza

Pero no todo está perdido. Si bien esta batalla judicial en Brasil fue un revés para las fuerzas ambientalistas, afortunadamente ello no se replica en todo el mundo. Hace pocas semanas, otro tribunal, esta vez en San Francisco, Estados Unidos, condenó a Monsanto por no advertir públicamente que el glifosato de sus herbicidas RoundUp es cancerígeno. Anka Mapu recuerda que la sentencia -que Monsanto tiene previsto apelar- obliga a la compañía a pagar casi 290 millones de dólares de indemnización a Dewayne Johnson, un conserje de escuela, diagnosticado en 2014 con un cáncer incurable que afecta los glóbulos blancos, tras fumigar árboles del recinto escolar con este producto.

Todo indica que quedan muchas batallas por pelear en defensa de la salud de las personas. Como en todo conflicto bélico, se podrán perder algunas y ganar otras. Lo importante es que todo lo que se haga de aquí en adelante sea en beneficio del medioambiente y que los esfuerzos por denunciar a quienes ponen primero sus intereses económicos por sobre la salud de las personas y la naturaleza, sea lo que triunfe. Este es el compromiso de la granja agroecológica Anka Mapu, una  agrupación agroecólogica maulina libre de pesticidas que tiene el propósito de rescatar los manejos agrícolas ancestrales; potenciando el comercio local al ofrecer a la comunidad maulina productos libres de agroquímicos, así como también el cuidado y respeto por la naturaleza.

Es un aporte más al cuidado del planeta de Anka Mapu, la granja agroecológica del Maule. Parcela 46 pp. Flor del Llano, San Clemente.

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