Visita a Anka Mapu: Un desafío a los sentidos hecho realidad

Visita a Anka Mapu: Un desafío a los sentidos hecho realidad

Visita a Anka Mapu: Un desafío a los sentidos hecho realidad

Como parte de la celebración del “Día del Turismo”, la granja agroecológica AnKa Mapu tuvo la oportunidad de recibir la semana pasada la visita de un grupo de personas no videntes, quienes junto a un grupo de monitores de “Inclub” y alumnos de la Utal, pudieron vivir una mágica experiencia, conociendo in situ lo que aquí se realiza en el trabajo diario del vivir orgánico con animales y vegetales.

Entregar capacidades cognitivas distintas y generar en personas no videntes buenas técnicas de empatía y de contacto con su entorno, son algunos de los objetivos que se lograron cumplir en la visita que hicieron la semana pasada en conmemoración al Día del Turismo a la granja agroecológica Anka Mapu, un grupo de 14 personas con discapacidad visual que participan como alumnos de los cursos que “Inclub” (proyecto de acercamiento al turismo para personas ciegas creado por estudiantes y profesores de la Universidad de Talca) organiza y dicta en el Maule, cuyo fin es generar un cambio en la sociedad a través de capacitaciones innovadoras, lúdicas y educativas destinadas a personas no videntes, asegurando  para ello un acceso, uso y disfrute de todos los productos y servicios posibles del sector turístico, terminando así con la exclusión en todos los sentidos.

En la visita a Anka Mapu, el grupo fue acompañado por dos monitores de Inclub y  alumnos de la Utal, quienes junto al staff de la granja orgánica, pudieron recorrer en toda su extensión el lugar, poniendo a prueba al resto de sus sentidos, alimentando no sólo a las diversas especies de animales que aquí se encuentran, tales como gallinas, cerdos, ovejas, caballos y alpacas, sino también conociendo los procesos veterinarios que aquí se realizan, además de escuchar, tocar y acariciar a muchos animales que viven en este verdadero santuario maulino.

visita anka mapu
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Sentidos a mil

Pero no todo quedó ahí. Los visitantes también fueron testigos de los diversos procesos de cultivo orgánico que se realizan en Anka Mapu, escuchando de boca de Ramiro Plaza Greene, uno de los principales artífices y socios del proyecto que dio vida a esta granja orgánica, cómo se dio vida a este proyecto en la región y los objetivos que persigue. Además, el mismo fue quién cosechó para ellos en el invernadero del lugar, diversos vegetales orgánicos que aquí se cultivan, cuya principal característica es ser totalmente libre de productos químicos.

Degustaciones de rúcula, zanahoria, albahaca y otros tipos de vegetales orgánicos, fueron la manera como este especial grupo conoció insitu el trabajo que se realiza en Anka Mapu, recibiendo de parte de los dueños de casa, una verdadera clase magistral sobre la bioconstrucción y de todo lo que significa los objetivos principales que sustentan a este proyecto agroecólogico como proyecto de turismo, donde la educación integral, el rescate de técnicas y culturas ancestrales son la base de lo que aquí se practica, lográndose consolidar un sólido compromiso a futuro para continuar con talleres agroeducativos más desarrollados y hechos a la medida para este tipo de visitantes con discapacidad visual.

Nuevos desafíos

En este sentido, para Anka Mapu también fue una verdadera prueba de blancura, detectar que se deben realizar urgentes cambios en su interior, ya que la granja no estaba diseñada para recibir grupos de personas no videntes, por lo cual a raíz de esta actividad puntual, inmediatamente se dieron las directrices para lograr modificar la actual estructura y zonas propias del proyecto, a fin de que puedan convertirse en un sitio especialmente acondicionado para cualquier tipo de visitante, incluyendo a quienes sufren de discapacidad visual.

Considerar layouts y leyendas impresas en sistema braile, es un desafío al cual el proyecto agrícola Anka Mapu deberá acogerse en el corto plazo, ya que sólo así podrá sostener que es un espacio verdaderamente inclusivo. La visita del grupo de discapacitados visuales fue doblemente provechosa, tanto para ellos como para el proyecto, ya que a todas luces representó un desafío que la granja no sólo aceptó con orgullo y respeto, sino que también generó nuevos desafíos que permitirán que en el futuro nadie quede excluido de visitar este lugar.

Es un aporte más al cuidado del planeta de Anka Mapu, la granja agroecológica del Maule. Parcela 46 pp. Flor del llano, San Clemente.

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